Durante los últimos años, muchas empresas de autopartes a nivel LatAm invirtieron de manera importante en sistemas, reportes y dashboards.
La promesa era clara: “Si vemos mejor el negocio, vamos a decidir mejor”
Hoy la realidad aplicada a los negocios es otra. Nunca tuvimos tantos datos disponibles.. y nunca ha sido tan difícil tomar decisiones sobre inventario, compras y capital.
El problema no es la información, es la decisión.
En conversaciones recientes que hemos tenido con CEOs y CFOs de empresas de autopartes aparece un patrón recurrente.
Inventarios elevados que presionan el capital de trabajo
Quiebres puntuales que siguen ocurriendo “a pesar del stock”
Compras que se justifican con argumentos razonables, pero con resultados discutibles.
Reuniones donde todos tienen datos, pero nadie llega a la misma conclusión.
El problema ya no es la visibilidad.
Es criterio
Inventario: la decisión financiera más subestimada.
En autopartes, el inventario suele verse como un tema operativo.En la práctica, es una de las decisiones financieras más grandes del negocio.
Cada orden de compra define:
¿Cuánto capital se inmoviliza?
¿Cuánto riesgo se asume?
¿Cuánta flexibilidad financiera queda para reaccionar?
Sin embargo, muchas de esas decisiones se toman:
por costumbre
por miedo o urgencia de quedarse sin stock
o porque “siempre se ha manejado así”
El resultado es conocido: sobrestock estructural conviviendo con quiebres selectivos.
¿Porqué 2026 cambia las reglas del juego?
Los próximos ciclos no van a premiar a las empresas que:
tengan más reportes
hagan forecast más sofisticados,
o acumulen más indicadores
En la operación se va a premiar a quienes actúen con una mayor ventaja:
decidir antes, con claridad, y de forma consistente entre áreas.
Las organizaciones que liberen capital no serán las que recorten inventario a ciegas, sino las que sepan responder, con datos precisos y un criterio compartido:
Qué no volver a comprar,
Qué sí asegurar aunque venda poco,
¿Donde el capital realmente genera retorno?
Acorde a estadísticas, las compañías que ya utilizan inteligencia artificial para apoyar decisiones de inventario y reposición reportan mejoras de entre 3% y 5% en margen operativo, no por vender más, sino por decidir mejor qué comprar, qué mover y qué no volver a comprar.
El verdadero riesgo: seguir solo reaccionando
Decidir tarde también es una decisión.
Y suele costarnos más
Cada mes que pasa con capital inmovilizado se traduce en:
- menor retorno,
- menor flexibilidad,
- menor margen de maniobra cuando el mercado cambia.
La pregunta para los equipos directivos ya no es tecnológica.
Es estratégica.
Pregunta final.
Si 2026 te exigiera decidir más rápido sobre inventario y capital, con menos márgen de error y menor espacio para reaccionar.
¿Tu organización estaría lista hoy?



